Récord mundial masculino
2,45 m
Javier Sotomayor, Salamanca 1993. Sigue vigente en 2026.
Récord mundial femenino
2,10 m
Yaroslava Mahuchikh, París 2024, superó el 2,09 de Kostadinova de 1987.
París 2024 hombres
Hamish Kerr · 2,36 m
Ganó tras un jump-off con Shelby McEwen.
París 2024 mujeres
Yaroslava Mahuchikh · 2,00 m
Campeona olímpica pocas semanas después de romper el récord mundial.
Mundial 2025
Kerr + Olyslagers
Kerr ganó 2,36 m y Olyslagers 2,00 m en Tokio.
2026 hombres
JuVaughn Harrison · 2,34 m
Líder mundial de la temporada al corte de agosto.
2026 mujeres
Mahuchikh · 2,03 m
Mejor marca mundial del año, conseguida en enero.
La idea central
De caer sobre arena a pasar de espaldas: una disciplina transformada por la técnica
El salto de altura moderno se desarrolló en el atletismo británico y estadounidense del siglo XIX. Durante décadas los atletas utilizaron estilos como la tijera, el western roll y el straddle porque debían aterrizar sobre arena, serrín o superficies mucho menos seguras que las colchonetas actuales.
El evento masculino estuvo en Atenas 1896; el femenino debutó en Ámsterdam 1928. Veinte años después, Alice Coachman ganó Londres 1948 con récord olímpico y se convirtió en la primera mujer negra en conseguir una medalla de oro olímpica, un hito que trasciende ampliamente la historia técnica de la prueba.
Antes de Fosbury, el straddle llevó la disciplina a alturas inéditas. Valeriy Brumel dominó el comienzo de los años sesenta, batió repetidamente el récord mundial y ganó el oro olímpico de Tokio 1964. Su figura representa la cima de una técnica que pocos años después dejaría de ser dominante.
El gran cambio llegó en México 1968, cuando Dick Fosbury ganó el oro aproximándose en curva y pasando la barra de espaldas. La llegada de colchonetas de espuma hizo posible aterrizar sobre hombros y espalda sin el riesgo de las antiguas superficies.
La revolución fue rapidísima: cuatro años después, en Múnich 1972, 28 de los 40 participantes olímpicos masculinos ya utilizaban el Fosbury Flop. No fue sólo una técnica ganadora; cambió el lenguaje corporal de la prueba en una sola generación.
Desde entonces la historia combina innovación y longevidad. Javier Sotomayor llevó el récord masculino a 2,45 m en 1993 y nadie lo ha superado; Yaroslava Mahuchikh rompió en 2024 una marca femenina que llevaba casi 37 años.
Origen y codificación
Tijera, rodillo, straddle y Fosbury Flop
Antes de las colchonetas modernas los atletas aterrizaban sobre arena o materiales más duros. Eso condicionaba la técnica: pasar de espaldas y caer sobre hombros habría sido demasiado peligroso.
La tijera mantuvo el tronco relativamente erguido; los rodillos permitieron colocar el cuerpo más horizontal sobre la barra; el straddle llevó esa lógica a su máximo desarrollo y dominó buena parte de la élite previa a 1968.
Dick Fosbury aprovechó los nuevos fosos blandos para desarrollar un gesto diferente: aproximación curva, batida con un pie, rotación y paso de espalda. Su victoria olímpica con 2,24 m aceleró una revolución que ya era mayoritaria entre la élite olímpica en 1972.
El salto se mide por la altura del listón superado sin derribarlo. Cada atleta dispone normalmente de tres intentos por altura y puede pasar una altura para administrar energía o táctica.

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Línea del tiempo
Los hitos que realmente cambian la historia
Debut olímpico masculino
Ellery Clark gana la primera final moderna de altura.
Debut olímpico femenino
Ethel Catherwood gana en Ámsterdam.
Alice Coachman hace historia
Gana Londres con récord olímpico y se convierte en la primera mujer negra campeona olímpica de la historia.
Brumel empuja el straddle al límite
Valeriy Brumel bate repetidamente el récord mundial antes de ganar el oro olímpico de Tokio 1964.
La revolución Fosbury
Dick Fosbury gana México con 2,24 m y una técnica que cambia la disciplina.
El Flop ya es mayoría
En Múnich, 28 de los 40 participantes masculinos utilizan la técnica de Fosbury.
Kostadinova 2,09
La búlgara fija un récord mundial femenino que dura casi 37 años.
Sotomayor campeón olímpico
El cubano gana Barcelona y consolida una carrera excepcional.
Sotomayor 2,45
En Salamanca establece el récord mundial masculino todavía vigente.
Oro compartido en Tokio
Mutaz Barshim y Gianmarco Tamberi deciden compartir el título tras quedar igualados.
Mahuchikh rompe un récord de 37 años
Salta 2,10 m en París antes de los Juegos y supera la marca de Kostadinova.
Kerr gana tras desempate
Hamish Kerr y Shelby McEwen llegan empatados a 2,36 m y disputan un jump-off por el oro olímpico.
Mahuchikh campeona olímpica
La ucraniana gana con 2,00 m; Nicola Olyslagers es plata.
Kerr también campeón mundial
En Tokio supera 2,36 m y añade el título mundial al oro olímpico; Woo Sang-hyeok es plata con 2,34 m.
Olyslagers completa su gran título
La australiana gana el Mundial con 2,00 m; Maria Żodzik también supera 2,00 y Mahuchikh comparte bronce con Angelina Topić.
La élite sigue abierta
Mahuchikh lidera el año con 2,03 m y JuVaughn Harrison encabeza a los hombres con 2,34 m al corte de agosto.

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Cómo funciona
Tres intentos, alturas crecientes y desempates
El atleta debe despegar con un solo pie. Derribar el listón o no superar el plano vertical dentro del intento cuenta como nulo.
Los empates se resuelven primero por menos fallos en la última altura superada y luego por menos fallos totales. Si persiste un empate por el primer puesto, puede existir jump-off, como ocurrió en París 2024 entre Kerr y McEwen.
Batida
Un solo pie
Es una diferencia esencial frente a otros saltos.
Intentos
3 por altura
Tres fallos consecutivos eliminan al atleta.
Listón
Debe permanecer
No basta con cruzarlo: debe seguir sobre sus soportes.
Táctica
Se pueden pasar alturas
Útil para reservar intentos en finales cerradas.
Desempate
Fallos + posible jump-off
París 2024 mostró cómo un oro puede decidirse salto a salto después del empate.
Competición
Los torneos que explican su dimensión mundial
| Competición | Ámbito | Por qué importa |
|---|---|---|
| Juegos Olímpicos | Hombres 1896 · mujeres 1928 | Coachman, Brumel, Fosbury, Sotomayor, Barshim/Tamberi, Kerr y Mahuchikh protagonizaron capítulos históricos. |
| World Athletics Championships | Desde 1983 | Mide la longevidad de campeones y ha sido escenario de algunos de los grandes récords de la prueba. |
| Diamond League | Circuito anual | Es escenario habitual de duelos y ataques a grandes alturas. |
| World Indoor Championships | Pista cubierta | La ausencia de viento y el calendario invernal generan otra tradición competitiva de primer nivel. |
Expansión global
De Coachman y Fosbury a Sotomayor y Mahuchikh: récords que también cuentan cambios sociales y técnicos
Alice Coachman creció en el sur segregado de Estados Unidos y llegó a Londres 1948 para ganar el salto de altura. Su oro fue el primero de una mujer negra en la historia olímpica y convirtió una final de atletismo en un hito social además de deportivo.
Dick Fosbury cambió la prueba desde otro ángulo. Su técnica causó sorpresa en México 1968, pero el éxito deportivo y la seguridad de las nuevas colchonetas hicieron que la élite la adoptara a enorme velocidad. En Múnich 1972 ya la usaban 28 de 40 competidores masculinos.
Javier Sotomayor es una de las figuras más importantes del atletismo latinoamericano. Fue campeón olímpico, campeón mundial al aire libre y bajo techo, y llevó el récord mundial a 2,45 m en 1993.
La marca de Sotomayor sigue vigente más de tres décadas después. En el Museo Olímpico de Lausana se conserva una barra colocada a 2,45 m que permite visualizar la magnitud física del registro.
En mujeres, Yaroslava Mahuchikh rompió en julio de 2024 el récord de Stefka Kostadinova de 2,09 m, vigente desde 1987. Semanas más tarde ganó el oro olímpico en París.
París 2024 produjo además dos historias distintas: Mahuchikh ganó la final femenina sin necesitar acercarse a su récord, mientras Hamish Kerr y Shelby McEwen eligieron continuar un desempate masculino en vez de compartir el oro. Kerr terminó campeón con 2,36 m.
Tokio 2025 confirmó a Kerr y coronó a Nicola Olyslagers. La australiana transformó dos platas olímpicas en su primer título mundial absoluto al superar 2,00 m y vencer por desempate a Maria Żodzik.
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Erik van Leeuwen / Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0 · ficha de origen
Protagonistas
Personas que ayudan a entender distintas épocas
No es un ranking de “los mejores”. Cada nombre aparece porque representa un cambio técnico, competitivo, cultural o institucional relevante.
Alice Coachman
1948Campeona olímpica y primera mujer negra en ganar un oro en los Juegos Olímpicos.
Valeriy Brumel
1960sDominó la era del straddle, batió repetidamente el récord mundial y ganó Tokio 1964.
Dick Fosbury
1968Su técnica de espalda transformó para siempre la disciplina.
Stefka Kostadinova
1980sSu 2,09 m fue récord mundial femenino durante casi 37 años.
Javier Sotomayor
1980s–1990sRécord mundial masculino 2,45 m y campeón olímpico cubano.
Mutaz Barshim
2010s–2020sTres títulos mundiales y oro olímpico compartido en Tokio.
Yaroslava Mahuchikh
2020sRécord mundial 2,10 m y campeona olímpica de París.
Hamish Kerr
2020sCampeón olímpico 2024 y campeón mundial 2025, ambos con 2,36 m.
Nicola Olyslagers
2020sDoble medallista olímpica de plata y campeona mundial 2025 con 2,00 m.
Fuentes
Documentación prioritaria utilizada
- World Athletics — High Jump
- World Athletics — Dick Fosbury y la revolución del Flop
- World Athletics — París 2024 hombres
- World Athletics — París 2024 mujeres
- World Athletics — Tokio 2025 hombres
- World Athletics — Tokio 2025 mujeres
- World Athletics — Toplist hombres 2026
- World Athletics — Toplist mujeres 2026
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Claudio Gib
Creador de contenido, apasionado por el deporte, los viajes y el mundo digital. A través de Historia del Deporte, comparte relatos, curiosidades y momentos inolvidables que muestran cómo el deporte ha marcado culturas, generaciones y emociones en todo el mundo.
Además de su interés por la historia deportiva, Claudio une su experiencia en internet, comunicación y proyectos digitales para acercar el deporte a más personas de una forma entretenida, cercana y actual. Su mirada combina pasión por las historias, amor por viajar y una fuerte convicción de que el deporte se vive mucho más allá de la cancha.
